de
vuelta a la cruda realidad
Recién llegado de mi viaje a Crufts 2004, son ya tres los viajes a
exposiciones inglesas y siempre me hago la misma pregunta ¿Llegaremos algún día
a alcanzar el nivel de organización que tienen los ingleses?
Aunque las comparativas siempre son odiosas, es increíble que con
más de 20000 perros juzgados en tres días este todo tan bien organizado.
En nuestra raza son casi 500 los perros inscritos y todos son
juzgados en una mañana, aquí en España
la exposición en la que hay más inscritos es en nuestra monográfica y con la
mitad de spaniels participantes acabamos casi a las 22:00 h..
Y es que claro allí todos los expositores saben cuando tienen que
participar, no cómo aquí que hay que estar llamando a voces a los expositores
y muchas veces vienen con el perro equivocado o sin el dorsal o preguntan mil
veces que clase va después de la que se está juzgando, todo esto lleva a una pérdida
de tiempo increíble. Y es que la mayoría no nos interesamos por el orden de
los juicios; se imaginan a Ronaldo preguntándose porque el juez de línea ha
levantado la bandera si él estaba sólo ante el portero, y el árbitro explicándole
lo que es un fuera de juego, no es muy lógico verdad pues eso ocurre en
nuestras exposiciones y para más INRI no con expositores novatos sino con
expositores que llevan más de diez años en esto. Señores uno cuando participa
en una competición como mínimo debe saber cuáles son las reglas y cómo se
juega.
Pero claro quizás la culpa la tenga tantos cambios de clases y de
forma de juzgar: que si ahora los jóvenes compiten por la raza, que si ahora
no; que si se hace un mejor joven de raza, que si no; que si clase intermedia;
que si clase veteranos compitiendo por la raza, que si no compiten por la raza.
Y no digo nada de las razas en las que hay más de un C.A.C. por colores o por
tamaño, y un solo C.A.C.I.B. o más de uno, hay el lío es ya increíble.
En Inglaterra llevan cantidad de años con las mismas reglas de
juego y no la cambian cada dos por tres; todos compiten por el CC desde el
cachorro hasta el veterano, incluso los campeones. Allí no existen los puntos
obligatorios y hace falta sólo tres C.C. para hacer un perro Sh. Ch. y créanme
no es fácil.
¿Por que no hacemos igual aquí? Tomamos unas reglas de cómo se
debe juzgar, y la dejamos igual para ciento y un años. Así los expositores
sabríamos el orden de los juicios y sería siempre el mismo.
También podríamos adoptar la forma de dar los resultados, al
finalizar los juicios de cada clase los cinco clasificados posan para los fotógrafos
y el comisario va diciendo en voz alta la clasificación y el nº del dorsal del
perro que la ha obtenido. Por si esto fuera poco en todo momento se pone en una
pizarra la clase que se está juzgando y los clasificados en la clase anterior.
Y además en la entrada de los rings se va poniendo unas tiras con los
resultados de cada una da las clases. Vaya que el que no tiene los resultados al
final de los juicios es porque no quiere. No como aquí que sólo se entera de
las clasificaciones el juez, el comisario, y el propietario del perro juzgado.
Luego en las finales todo está pensado para el público: dos
pantallas gigantes van televisando lo que ocurre en el ring central, se pone el
nombre del perro que se está juzgando; muchos focos, gradas, aplausos, en fin
lo que debe ser una final, un gran show.
Y por último otra de las cosas que me sorprenden de Inglaterra es
la cantidad de clubs que hay de una misma raza, alrededor de los rings hay
stands de esos clubs para hacer nuevos socios y para vender sus yearbooks. Aquí
en España tenemos sólo uno y casi siempre hay disputas y malos entendidos,
imagínense si hubiese más de diez como en Inglaterra.
¿Tan difícil es copiar lo bueno, y hacer las cosas bien?
Bueno parece ser que sí y lamentablemente tendré que esperar un año
más para ver una verdadera exposición canina, aunque ojalá en la Europea de
Barcelona 2004 me lleve una grata sorpresa.