balance.....y
lo que significa
La historia apócrifa de los tres ciegos sintiendo las diferentes
partes de un elefante (cada uno descubriendo, por supuesto, un elefante en
consonancia con lo que sentían en esa ocasión) es tan conocida que no hace
falta repetirla, pero sirve para ilustrar qué diferente (y erróneos) pueden
ser las ideas de los individuos si se le da mucho énfasis a cualquier característica
de una raza. Este artículo pretende presentar un punto de vista “diferente”
– al menos un punto de vista el cual, se espera, aclarará las direcciones que
nuestra raza parece estar tomando en los shows de rings, y el cual puede quizás
tener algunas reconsideraciones.

Algunas frases predilectas y
extremadamente modernas son “largo de pata”, “buena extensión”,
“fluidez de movimiento” y “gran movimiento”. Estas frases son dirigidas
más o menos a la marcha del movimiento del cocker y es ciertamente agradable
ver a un cocker paseándose por el ring con buena extensión y movimiento. Me
aventuraría a sugerir sin embargo, que deseable como todo esto es, los
criadores no deben olvidar que los árboles les impiden ver el bosque y que lo
anteriormente dicho debe ser mirado dentro de los parámetros del tipo correcto
de cocker. En un caso extremo, un criador novato de Pekinés, viendo el número
de veces que las palabras “firmeza esencial absoluta” aparece en el estándar
del Pekinés, y dando quizás un sobreénfasis a esa frase, puede intentar criar
a Pekineses con patas más largas y derechas para obtener más campo cubriendo
el movimiento fluido. Lo mismo se podría aplicar a Lhasa Apsos. En el caso del
cocker, nos incumbe considerar hasta que punto podemos “desarrollar” al
cocker para obtener la libertad y la extensión, sin sacrificar el tipo.
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No
intento entrar en el constante argumento del tipo contra movimiento, sobra decir
que mi punto de vista es que el movimiento correcto es una de las características
del tipo en cualquier evento. El contoneo del Pekinés, el balanceo del Bulldog,
el modo de andar triunfante del Saluki – todas son características del
movimiento – y son marcas, no obstante, de cada una de estas razas.. En el
caso del cocker, todos los criadores antiguos buscaban una acción alegre y
animada. Ciertamente la extrema extensión y batida de la acción “flotante”
del Saluki no fue buscado en la crianza y mientras que yo no estoy diciendo que
el buen impulso o batida y la buena extensión y fluidez de movimiento no sean
deseables en nuestra raza, yo estoy diciendo que la suma de estas características
las cuales nosotros como criadores deberíamos pretender, deberían estar
restringidas al tipo que aspiramos, ambas como el respeto al tipo de movimiento
y al tipo de perro.
Debemos empezar por
algún lugar, y como este artículo concierne principalmente al cuerpo y al
movimiento del cocker (por supuesto, las características de la cabeza son
extremadamente importantes, pero no son probablemente relevantes en esta discusión
excepto de forma accidental) permíteme empezar con la impresión que yo siento
que el cuerpo del cocker debería dar. Algunas gentes discuten sobre la
descripción del cocker como un perro “corto de espalda, perro “cobby”.
Las palabra “corto de espalda” probablemente no necesitan mucha discusión.
Su significado es evidente y sólo me aventuraría a sugerir que lo “corto”
debería estar principalmente en el lomo (o ijada) y que al intentar criar a un
perro corto de espalda, los criadores no debería sacrificar la costilla (que es
necesaria para el espacio del corazón y pulmón) y la longitud de los muslos
(que es necesaria para tener un área amplia para asegurar los músculos de los
cuartos traseros en ella, y proveer una buena y amplia base desde la cual estos
músculos de los cuartos traseros puedan funcionar). Esto no implica que yo diga
que me gusta con exageración cada una de estas características. No lo digo,
pero sólo quiero enfatizar que lo corto de espalda debería venir primeramente
de lo corto de lomo.
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Este
es el segundo punto, es decir “cobbiness”, que parece causar la mayor
dificultad. En nuestra cena del especial 1979, tuve una interesante discusión
sobre nuestra raza con los miembros de la mesa en la que estaba sentado,
incluyendo alguien quien afirmó ser un especialista de los spaniels, quien,
para mi sorpresa, aclaró que no le daba ninguna importancia a la palabra
“cobby” porque el significado de la palabra no se conoce. Bien, hay quienes
no saben el significado de la palabra, pero yo me aventuraría a sugerir que es
una palabra extremadamente importante para aquellos interesados en nuestra raza,
porque ella resume mucho el tipo correcto que los criadores debería estar
buscando. Quizás la forma más fácil de explicar la palabra es haciendo
referencia a viejos cuadros ingleses de párrocos de campo, quienes solían
montar a caballo y visitar a sus feligreses en sus “old cob” . Este era un
tipo de caballo de hueso pesado, grandes costillas y razonablemente corto de
espalda, completamente diferente a la raza de caballo, que por el contrario,
tendía a ser más largos de patas y mucho más elegante de figura. Es
interesante también hacer notar que los viejos standars para nuestra raza,
requerían que la patas fueran “suficientemente cortas” para un poder
sustancioso y acción.
Habiendo dicho todo
esto, no es ciertamente mi intención sugerir que el resumen de nuestra raza
debiera ser la total obligación de un perro paticorto. Yo simplemente indico lo
anterior para enfatizar o quizás sobreenfatizar los parámetros dentro de los
cuáles siento que podemos colocarnos desarrollando nuestra raza para la extensión,
dinamismo y fluidez de movimiento.
Voy a asumir que
has seguido mi argumento así que: (si estás de acuerdo conmigo o no es un
asunto diferente – pero ciertamente espero que entiendas lo que estoy
intentando decir) el cocker corto de espalda y de tipo “cobby” es lo que
deberíamos estar buscando. ¿Cómo entonces reconciliamos estas características
con intentar obtener buena extensión, dinamismo y fluidez de movimiento? y ¿dónde
vamos a llegar intentando conseguir un cocker que sea “largo de pata”?.
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Permítame
hablar del último punto. En el contexto de la raza yo no creo que en ningún
lugar haya aparecido cómo de largo de pata debería ser un cocker –
ciertamente en mi lectura yo no he llegado a ninguna referencia particular de
nuestra raza en las proporciones correctas para un cuerpo en patas más bajas,
es decir, patas por debajo del codo. Muchas autoridades, de hecho, sostienen que
el tórax debería alcanzar por debajo del codo, pero cuánta longitud de pata
debería haber por debajo del codo, ciertamente parece haber escasez de datos.
En cuestión de las
proporciones ideales de los perros, probablemente ha habido el mayor estudio y
la mayoría de la lectura está a disposición en el Pastor Alemán. Hay cientos
de autores alemanes que han escrito tomos y tomos de este tema. Todos los jueces
de raza generales buscan aproximadamente un 50% por debajo del codo y un 50% por
encima del codo a la cruz. El especialista en Pastores Alemanes generalmente
busca ligeramente más longitud de pata por debajo del codo – proporción del
55% por debajo del codo y 45% por encima del codo es considerado lo ideal. Me
aventuraría a sugerir que para nuestra raza, el 50/50 de proporciones es a lo más
que deberíamos ir, porque sino, uno tendería a tener de alguna forma un cocker
con apariencia ligera y patilargo. En contraste, cualquier cosa menos de este
50/50 de distribución, tendría a dar la apariencia de un cocker paticorto. 
En
esta cuestión de longitud de pata, me gustaría hacer una observación. Para mí,
cabe destacar que cuanto más largas sean las patas, teniendo todas las otras
características en proporción, más grande será la zancada, y más espacio
abarcará el cocker. En estos días, en los que parece que el buen movimiento
está relacionado con el movimiento rápido (rápido tanto en términos de la
relación de pasos que el perro da, como la longitud del paso o zancada), el
cocker de pata más larga a menudo tiene ventaja en el ring, particularmente
cuando unos pocos jueces parecen reconocer que es el tipo correcto y quizás más
importante, la proscripción establecida por los requisitos del tipo correcto.
Cuantas veces uno oye las palabras “salió como si lo hubieran disparado de un
arma”, significando que el perro se estaba moviendo a un gran paso en el ring,
quizás dejando atrás a todos los demás. Cuántas veces uno ve al juez
valorando al perro de movimiento rápido, en la creencia que la velocidad de
movimiento es un buen indicador de la estructura correcta y olvidándose
completamente de las proscripciones de tipo. Algunas veces me he sentado al lado
del toy ring y he oído a la gente de mi lado exclamar que cierto perrito
expuesto se estaba moviendo maravillosamente (una vez, era un Pekinés), porque
estaba claramente distanciándose de los otros expuestos del grupo. Estas gentes
habían olvidado claramente que ese Pekinés en particular era de alguna forma
demasiado patilargo para ser considerado un buen ejemplar de la raza y que por
sus largas patas podía rebasar a todos los demás.
Déjeme discutir ahora los
cuartos traseros. Nuestro estándar requiere una buena angulación trasera, ¿pero
cuánta angulación trasera es “buena” angulación trasera? ¿cómo de larga
de bería
ser la pata trasera?. Otra vez me aventuraría a sugerir que al final en un
cierto grado la cantidad de angulación trasera y la longitud de los cuartos
traseros, debería ser limitado por el requerimiento de que nuestra raza debería
ser corta de espalda y “cobby”. La angulación trasera (y sobre todo el
largo de los cuartos traseros) que no es coherente con el cocker de espalda
corta y “cobby”, viene a ser, en mi opinión, una exageración que no debería
ser tolerada. Verdad que un cocker formado con buena angulación trasera y
largos cuartos traseros, especialmente con todos los caracteres preciosos que
nosotros en este país intentamos mantener en el perro, presenta un cuadro muy
bonito. Sin embargo, cuando llega el movimiento, estos largos cuartos traseros
nos lleva a unos resultados realmente malos. Porque el cuarto trasero es
demasiado largo para la espalda, y consecuentemente no tiene espacio para
marchar, el perro debe ser compensado o bien por “caminar” hacia un lado, o
cortando su paso (no usando sus corvejones por ejemplo), o moviendo su cuerpo
para el otro lado para que así la parte trasera del perro se agite cuando el
perro avance. Otra forma de compensación es “sobre pasando”, donde el
perro, en un esfuerzo por acomodar sus largos cuartos traseros, rápidamente
mueve sus pies delanteros con cada paso hacia delante, para que así sus pies
delanteros y traseros no choquen. Todo esto son indicaciones de exageración de
cuartos traseros, y deberían, bajo mi punto de vista, ser cuidadosamente
mirados cuando se juzgue a un cocker en su conjunto.
Déjeme ahora ir a los
cuartos delanteros. Un buen alcance es ciertamente muy deseado, pero por favor,
no estamos buscando a un cocker que se mueva como un Galgo Afgano o incluso como
un Setter. Suficiente alcance dentro de los parámetros del perro corto y “cobby”,
es lo que deberíamos estar buscando, y, en mi opinión, un alcance
razonablemente bueno acompañado de un movimiento animado y alegre, el cual los
viejos relojes solían buscar, es mucho más correcto que el alcance extendido
que algunas veces uno ve en el ring de hoy día. Los especialistas de Pastores
Alemanes generalmente buscan una proporción de 50% de brazo superior a 50% de
escápula. Nuestro estándar no sugiere ninguna proporción particular y es
enteramente posible que algo aproximado a este 50/50 de distribución sea
deseable para nuestra raza. Alcance y facilidad de uso del cinto pectoral, no
son, sin embargo controlados por la longitud del brazo superior, caída de
hombro, musculatura, longitud de la parte inferior de la pata, etc, todos
factores relevant es,
todavía hay muchos casos donde aficionados de nuestra raza parecen buscar un
“brazo superior largo” sin considerar si dentro de los parámetros de ese
tamaño y tipo de perro (longitud de espalda y longitud de cuartos traseros por
ejemplo) hay de hecho suficiente alcance. En otras palabras lo que estoy
diciendo es que yo no creo que una característica particular – en este caso,
longitud del brazo superior – debiera ser enfatizada a costa del balance en
general.

¿Qué añade todo esto?
Sospecho que todas las ideas conflictivas aparecidas anteriormente pueden ser
resumidas en dos palabras, que son: “balance correcto”. Primero buscar el
perro corto de espalda y “cobby”. Con esos parámetros, entonces buscar
suficiente giro y longitud de cuartos traseros, y suficiente alcance de brazos
superiores, coherentes con la longitud de la espalda y el “cobbiness”. Si,
los cuartos traseros y los ensamblajes frontales están en balance con cada uno
y con la espalda, entonces no habrá movimiento desaprovechado cuando el perro
se esté moviendo, y el perro se movería suavemente, con un alcance razonable y
fluidez. Cualquier tendencia a apretar o cortar su paso, o sobrealcanzar, o
agitar su parte trasera indica un desequilibrio en un extremo o en el otro o con la espalda. Me aventuraría a
sugerir que, dada la espalda corta, buscar un cuadro demasiado bonito (un perro
permaneciendo demasiado en contacto con la tierra) indicaría demasiados cuartos
traseros para la longitud de espalda, algo que debería ser evitado. Por
supuesto, una forma de llegar al problema de compensación, es alargar la
espalda. Esto de hecho, permitirá al perro – usar la extensión completa de
sus patas delanteras y traseras – pero todo con el sacrificio de un tipo
correcto.

Siento que los criadores
siempre deberían recordar que están criando. Un COCKER INGLES – no
simplemente un perro con “buen movimiento” (un chucho de buen movimiento).
Deberíamos intentar criar a un cocker inglés – no un Springer, no un Setter,
y no un Afgano. Los requerimientos de tipo necesariamente nos restringen en
hasta donde queremos ir para conseguir libertad, fluidez, y rapidez de
movimiento. Balance o equilibrio, dentro de las proscripciones de tipo, nos dará
estas características en lo más favorable.
Para terminar, déjeme decir que no estoy sugiriendo ni por un
momento, que un perro que tenga el extremo en alcance, conducción y fluidez de
movimiento, debería ser evitado a toda costa. Ese tipo de perro ciertamente
tiene su lugar, particularmente como semental, y particularmente para vencer
cualquiera de los fallos en estos apartados de los que puedes reconocer en tu
stock de crianza. Lo que estoy sugiriendo es que las características de alcance
y fluidez de movimiento, no debería de ser admitido a costa de un cocker corto
de espalda y “cobby”, que en mi opinión, es el tipo correcto.
Traducción por Juan Luis López “El Efebo cockers